Mi nombre es Mikel y tengo 30 años, mi novia se llama Mamen y tiene 25 años. Nuestra relación de pareja dura ya como unos 5 años y hasta hace un año, era normal en todos los sentidos.
Yo trabajo de administrativo y ella esta en paro, aunque desde hace dos años estudia el bachillerato en el instituto para mayores por las noches. En el segundo curso y de eso hace ya como un año, conoció en su clase a dos chicos de unos 18 años de edad, con los cuales congeniaba muy bien según ella me contaba y que era con los únicos de la clase con los que podÃa hablar de todo y lo pasaba bien.
Uno era español y según ella bastante empollón con los estudios y el otro un chico negro de guinea muy deportista y jovial.
Las clases nocturnas terminaban a las 11 y ella siempre como iba en coche pues llegaba a casa como 20 minutos más tarde, donde yo siempre la esperaba viendo la televisión para después cenar juntos.
Durante unos dÃas empezó a llegar como a las 12:15 y hasta mucho más tarde, con la excusa de que se habÃa quedado hablando con los chicos al salir de clase o que los habÃa acercado a sus casas, etc. Yo la verdad no pense nada malo, pero un dÃa en mi descanso del trabajo me encuentro con un amigo que me dice: vaya pillÃn que el otro dÃa vi tu coche en el aparcamiento de la playa por la noche, ¿qué pasa recordando viejos tiempos?. En mi ciudad la playa esta algo alejada del centro y no esta iluminada por las noches con los cual las parejas van por allà a “desahogarse”. Claro aquello a mà me impacto, pues por la noche y entre semana, quien tiene el coche es Mamen.
Aquel dÃa cuando llegó a casa por la noche me comentó que el viernes iba a salir de marcha con los chicos después de clase y yo enseguida le dije que bueno, pero que yo también tenia ganas de salir con ellos y asà los conocÃa. Ella un poco arregañadientes aceptó mi propuesta.
Llegó el viernes quedamos en vernos con los chicos en un restaurante y luego ir a la disco un rato. Me los presentó y eran tal cual me lo imaginé, el español bajo y moreno y el guineano alto con buen cuerpo y simpático. La velada fue buena y en la disco mientras Mamen bailaba con Lamin, que asà se llama el chico negro, yo que no soy bailon charlaba y bebÃa en la barra con el blanco, con Carlos el empollón. Mamen aparenta menos edad de la que tiene, mide un metro sesenta es delgada pero tiene unos pechos de locura, enormes y bien formados y una bonita melena negra que a mi me encanta. Esa noche llevaba una minifalda plisada que dejaban ver sus bonitas piernas y un escote de infarto. En un momento dado, me volvà para ver la pista de baile y vimos que no estaban, en eso Carlos y yo fuimos a buscarlos por todo el local y salimos al aparcamiento pero nada ni rastro de ellos. Como una hora más tarde llegan con el coche y veo a Mamen toda apurada diciendo que salieron a tomar aire y de paso a darle unas practica de conducir a Lamin y poner gasolina.
Yo tenÃa un enfado de campeonato y una borrachera impresionante y nos marchamos del lugar, pero como me sentÃa mal pararon en un aparte de la carretera que era una zona de bosque para que tomara el aire y vomitara si querÃa. TenÃa un gran malestar general y me quede en una zona apartada y ellos a unos metros de mÃ, pendientes de mi estado. Cuando empecé a vomitar y a sentirme mejor, Carlos se ofreció a ir a la gasolinera a buscarme agua o algo en el coche y eso hizo, pero mientras él se marchaba me di cuenta que Mamen y Lamin no estaba por los alrededores. Enseguida me incorporé y empecé a buscarlos por todos lados, hasta que escuché unos gemidos de placer que salÃan de una casa abandonada y al llegar a la ventana rota pude ver como Lamin se follaba por detrás a cuatro patas a mi novia con la falda subida y con su enorme pollón la tenia totalmente atrapada de placer. Yo sentà de todo, pero lo pero es que me empecé a empalmar como un burro y a sentir placer de la escena que estaba viendo. En un momento y con sus fuertes brazos le dio la vuelta y la folló por su coño mientras
con la blusa abierta de ella le comÃa las tetas con pasión y ella gemÃa con ardor.
Al momento llegó Carlos con el agua y yo volvà a lugar de antes para no levantar sospechas y como media hora mas tarde volvÃa Mamen y Lamin, con la excusa de que fueron a dar una vuelta mientras se me pasaba el mareo.
Ya en casa y durante unos dÃas yo no dije nada, pero Mamen me sentÃa distante con ella, y el lunes no pude más y cuando llegó de sus clases nocturnas le pregunté que si ella tenia algún lÃo con Lamin y siempre me lo negó hasta que le conté que los habÃa descubierto la noche de mi borrachera. Ella se quedó de piedra y no supo reaccionar, y yo le gritaba de enfado y que porque me hacia eso. Ella pasó de la vergüenza al enfado y me contestó: ¿de verdad lo quieres saber?. Digo pues claro. Dice ella pues porque Lamin tiene una verga enorme y que cada vez que me la mete gozo y grito como una perra y asà durante mucho tiempo. Me dijo después que me querÃa mucho pero que Lamin era su pasión desenfrenada y que no la hiciera elegir pues nos necesitaba a los dos, cada uno de una manera.
Esa noche lloramos los dos y no se habló más del tema. Toda esa semana estabamos distantes, pero ella el viernes me dijo que habÃa hablado con Lamin y que esa misma noche lo habÃa invitado a casa para cenar los tres y superar el mal momento. Yo no dije nada, pero por dentro rabiaba y me decÃa a mi mismo, que como podÃa consentir eso en mi propia casa y con un recibir a cenar al niñato que se jodia a mi novia siempre que querÃa.
Esa noche ella tenÃa toda la casa preparada y ella también esta impecable con su minifalda y su camisera ajustada sin sujetador. Lamin llegó y lo saludé de forma cordial pero seca al mismo tiempo. Cenamos y bebimos bastante, yo al menos para pasar mejor el trago, y asà fue, pues estabamos alegres tras la comida y Mamen puso música y empezaron a bailar. Al poco ella misma bajo la intensidad de la luz y a subir la temperatura de la habitación pues ya no se cortaban en sus abrazos y arrumacos que a decir verdad me ponÃan a cien. En esto, ella me coge a mi para bailar y uno por delante y otro por detrás de ella nos frotamos con pasión hasta que empezamos a quitarnos todos la ropa y mientras Mamen le comÃa la tremenda polla negra a Lamin a mi me ofrecÃa a cuatro patas que le metiera la mÃa por detrás lo que hice de inmediato.
Pero ella mamaba con tanta pasión su gran verga, que creo que no sintió mucho mi polla entrar en su húmedo coño, tan dilatado ya por su amante en sus encuentros fugaces. Yo antes de 5 minutos ya me habÃa corrido del placer que sentÃa y sobre todo del morbo que tenia de ver semejante escena.
En esto que Lamin al verme ya derrotado se separó de ella, la cojió en brazos y la penetró de pie mientras ella daba alaridos de placer. Sin dejar de follarla se alejaron a nuestro dormitorio donde tras cerrar la puerta pasaron el resto de la noche en una orgÃa frenética entre los dos y yo opté por ir a dormir al cuarto de invitados.
A la mañana siguiente me esperaban para el desayuno y Lamin dijo lo siguiente: Bueno amigo Mikel, anoche se vio quien es el gallo numero uno de este gallinero y por tanto voy a poner mis normas. A partir de ahora me instalaré aquà los fines de semana de viernes a domingo con Mamen en el dormitorio principal y entre semana iré a casa de mis padres y serás tú quien cuide eso dÃas a la gallina, jeje. Yo miré a Mamen que tenia la vista baja y comprendÃa que era algo pensado entre ellos dos.
Y bueno esta es mi historia de cómo me convertà en cabrón a la fuerza. Y de ese hace ya casi un año. De lunes a jueves yo soy el rey de mi casa y novia, pero de viernes a domingo, el semental ocupa mi cama, se folla a mi novia y todo sin poner ni un euro, pues también tengo que darle de comer al señorito, para que este en forma para follarse a Mamen y dejarla satisfecha. Si salimos de casa los fines de semana, vamos a comer al cine y todo corre de mi cuenta y además ellos van los dos de manos y yo de acompañante de la parejita.
Y para finalizar lo mejor de todo, Mamen esta preñada de 3 meses. ¿Quién será el padre de la criatura? Se admiten apuestas. Yo apuesto el primero, creo que el niño será mulatito, con eso lo digo todo. Un saludo y no sufran por mi.
Autor: Mikel