Esto sucedió cuando Esther y yo hacia poco que nos habÃamos casado, y yo por motivos de trabajo tuve que ausentarme de lunes a sábado. Como os decÃa estaba yo en Madrid por asuntos laborales cuando mi mujer me llamó a última hora de la tarde al hotel (entonces no habÃan móviles).
- Hola mi amor, ¿puedo ir al cine con mi hermano y unos amigos? – Si, por mà puedes ir. Ya te llamaré mañana. Un beso.
Cuando al dÃa siguiente la llamé noté que algo extraño sucedÃa
- Hola amor ¿qué tal el cine ayer? – Bien – ¿Te fuiste muy tarde a dormir? – SÃ
Yo comenzaba a estar mosqueado por su tono escueto y conciso.
- ¿Sucede algo Esther? – Bueno… SÃ.
- ¿Te has ido a la cama con alguien, verdad? – SÃ… – Eres una mala puta.
Y colgué el teléfono. Estaba cabreado y me sentÃa cornudo y con nauseas, ella me habÃa puesto los cuernos de novios pero no espera que lo hiciera una vez casados, la vista se me nublaba, pero cuando me calmé, comencé a notar una excitación imaginándomela follando con otro y acabé haciéndome una paja mientras me la imaginaba follada sin piedad por otro (u otros).
No hace falta que os diga que después de eso pasé una semana en Madrid terrible y cuando la llamaba a casa ella me colgaba el teléfono.
La semana se me hizo eterna, por mi mente se sucedÃan las escenas de ella chupando y follando con lo que siempre terminaba masturbándome en la habitación del hotel.
Cuando por fin conseguà hablar por teléfono con Esther ella me juró que sólo fue un desliz pero yo sospechaba que mentÃa (es una pésima mentirosa) y que seguÃa follando mientras yo no estaba.
Una vez regresé a casa, nuestra relación volvió a normalizarse, intenté por todos los medios a mi alcance que Esther me contase lo que sucedió. Este es el relato de esa semana, que luego supe que la cosa continúa y dura hasta ahora, pues el tipo este se ha convertido en uno de sus amantes.
La cosa comenzó cuando mi esposa estaba sola y yo en Madrid y como se aburrÃa se fue a casa de su hermano a cenar. Al llegar a su casa estaba con un amigo, Quique. Este sugirió ir a una pizzerÃa para después acudir al cine a la sesión de noche.
Ella se sentó entre los dos. HabÃa transcurrido la mitad de la pelÃcula cuando la mano de Quique comenzó a coger la de mi mujer, pues compartÃan reposabrazos, al ver que ella no retiraba la mano, no tardó en descender a su rodilla y lentamente comenzó a progresar hacia sus partes Ãntimas.
Mi esposa empezaba a estar caliente y para evitar que su hermano viera algo puso la chaqueta encima de sus piernas. Quique, al ver lo que hacÃa ya no tuvo ningún tipo de reparo, su mano llega directamente a su ya mojado clÃtoris. Apartó un poco las bragas y sus dedos comenzaron a juguetear con sus labios vaginales, en aquel juego Esther se corrió un par de veces.
Cuando terminó la pelÃcula, de la cual apenas se enteró, se fueron a tomar unas copas a un bar de moda, Quique se comportó, pues estaba el hermano, pero ella tuvo que ir al baño a limpiarse de los jugos vaginales que tenÃa por todas las piernas.
Como al dÃa siguiente ella tenia que ir a trabajar le dijo a su hermano si la llevaba hasta casa, él le pidió a Quique que si podÃa llevarla él. Quique aceptó encantado (y mi mujer también pues estaba deseando ser follada por él) nada más salir del bar y antes de subir al coche se besaron y ella, sin ningún tipo de pudor, le metió mano en su paquete.
Como es obvio mi esposa no fue a casa sino a casa de él, ya en el ascensor se pusieron a besar apasionadamente y apenas entraron en su piso que Quique la tumbó en la cama, le quitó las bragas y hundió su lengua es su coño. Esther gimió de placer como nunca antes habÃa gemido. Quique estuvo un buen rato comiéndole el clÃtoris, mi esposa se corrió (según ella) un montón de veces.
Luego él se echa en la cama y ella se pu
so a comerle la polla, cuando estuvo dura Esther se montó y comenzó a cabalgar poseÃda por el placer más desenfrenado. Cuando Quique estuvo a punto de correrse la hizo bajar, le metió la polla en su boca y le soltó todo su semen al fondo de su garganta. Ella se lo traga todo, le limpió la polla con su lengua y como esta volvió a ponerse dura Quique la puso a cuatro patas y poniéndole vaselina en el culo la empaló.
Como comprendiereis esa noche mi esposa no durmió en casa, y yo mientras sin sospechar nada, más solo que la una en Madrid. Esther no durmió, y digo no durmió, porque se pasó toda la noche follando.
Al dÃa siguiente, que fue cuando la llamé y descubrà el pastel, ella se fue a trabajar (sólo trabaja por la mañana) y a la hora de comer se fue a casa de Quique a seguir follando y enculando como una auténtica puta.
Asà que ya veis, mi adorada esposa, recién casados y ya follando como una experta puta, Quique la inició en ello pues al cabo de un mes de ser su amante (aunque por entonces ella me decÃa que lo habÃa dejado) él la llevó un fin de semana a su casa en la playa (ella aprovechó que yo estaba de viaje y la historia que me vendió era que se iba a casa de su hermano, puesto que tiene un apartamento en la playa) donde al llegar y después de instalarse le pegó un buen revolcón (vamos un polvo).
Como mi mujer estaba caliente con él, Quique la llevó a cenar y luego a un bar musical, allà él se encontró con unos conocidos, y al rato propuso ir a su casa a echar una partida de cartas.
Ya en casa de Quique mientras sus amigos (tres) y él se dedicaban a beber y a jugar Esther miraba la partida. Uno de los amigos intentó meterle mano a mi esposa pero ella no se dejó, al verlo Quique se levantó y le dijo a su amigo.
-TÃo esto se hace asÃ.
Cogió a Esther y la llevó hasta el sofá, la puso a cuatro patas con el culo hacia fuera arrancándole la falda, él se sacó su polla y se la metió en el culo, ella gritó pero Quique sólo decÃa
-Veis como se hace…
En esa postura mi esposa fue enculada por todos y a partir de ahà la noche fue una orgÃa de sexo de todos contra ella.
Cuando sus amigos se fueron Quique le preguntó a Esther si lo habÃa pasado bien y ella le dijo que si, que nunca habÃa disfrutado tanto (vamos como que estuvieron hasta la hora de comer jodiéndola por todos sus agujeros) Quique se levantó y se acercó a un mostrador luego volvió a ella y le dio algo
Esther se queda de piedra cuando vio que le daba 30.000 ptas. (de las de antes)
-¿Y esto? Pregunta ella… -Mi amor es la mitad de lo que he cobrado por ti a esos tipos.
-Pero tú eres un desgraciado, le dijo Esther.
-Venga no te hagas la estrecha que has disfrutado y además has sacado dinero, no es tan malo hacer de puta de vez en cuando.
Después de eso mi esposa estuvo unos meses sin verle, pero ya se sabe puede más el sexo que otra cosa, asà que un dÃa que se encontraron en la calle ella volvió a la cama con él y como si no tuviera bastante estuvo haciendo de puta de él (o sea, ella follaba con otros y él cobraba) durante casi un año y medio.
Luego volvió a dejarlo y hasta hace dos años que ha vuelto con él, no se si sigue haciendo de puta pero no me extrañarÃa dado que ella no puede pasar sin una (¿o varias?) pollas entre las piernas.
Autor: Juanpn00