ÔĽŅ Sorpresa para mi mujer | CORNUDOS
Sorpresa para mi mujer

Sorpresa para mi mujer

Somos un matrimonio de 36 y 38 a√Īos, de Canarias, muy enamorados y comprometidos a compartir todo, absolutamente todo ‚Äď hasta los cuernos ‚Äď y eso hace que nos sintamos muy c√≥mplices y estemos muy unidos.

Dicho esto, que suena un poco cursi, les contaré que Rosa, mi mujer, (nombre inventado) es una tremenda hembra de 1.70, 90-62-95, 55 kgrs., pechos duros y turgentes, culo prieto y respingón, una melena rizada de mechas rubias… inteligente, atractiva, morbosa, muy ardiente… es de las que cuando van por la calle los hombres se giran para observar mejor su maravilloso culo o sus apetecibles tetas… soy un hombre muy afortunado.

Yo mido 1.80, soy moreno, de aspecto viril y de complexi√≥n fuerte‚Ķ adem√°s la Naturaleza fue muy generosa conmigo y me dot√≥ de una polla grande y gorda hasta el punto justo que les encanta a las mujeres‚Ķ porque la que diga que el tama√Īo no importa es una mentirosa, les encanta grande y gorda.

Desde mucho antes de casarme fui muy pend√≥n y sexualmente tuve cientos de experiencias, gracias a vivir en una de las principales zonas tur√≠sticas del mundo‚Ķ Cuando fuimos novios le explique a Rosa c√≥mo entend√≠a el amor y el sexo y, tras vacilar unos meses, un d√≠a apareci√≥ con una amiga com√ļn en el apartamento que ten√≠amos alquilado (yo me hab√≠a acostado con nuestra amiga antes de conocer a Rosa, y ella lo sab√≠a)‚Ķ tras cenar y tomar unas copas terminamos los tres juntos en la cama‚Ķ luego me enter√© que ellas lo hab√≠an planeado todo cuidadosamente‚Ķ (espero contarles esta experiencia en otra ocasi√≥n).

Tras aquel episodio, muy satisfactoria para los tres, Rosa me confirmó que aceptaba mi punto de vista y que quería compartir nuevas experiencias… Hicimos varios tríos con chicas, intercambios con otros matrimonios pero nunca tríos con chicos, y no era porque yo no se lo propusiera. No quería parecer egoísta o machista y además me había excitado mucho verla follando o chupándosela a otro hombre en los intercambios… pero quería darle un homenaje, una fiesta muy particular: que durante una noche tuviera cuatro manos, dos bocas y dos pollas para ella sola… ella no se decidía.

Se lo comentaba y se lo propon√≠a antes y mientras hac√≠amos el amor, y reconoc√≠a que se excitaba much√≠simo. Le dec√≠a que me gustar√≠a compartirla con otro hombre, ver c√≥mo se la chupaba (lo hace muy bien) mientras yo me la follaba‚Ķ a veces ella me cog√≠a el pulgar de una mano y se pon√≠a a hacerle una mamada mientras yo se la met√≠a‚Ķ ¬°¬°As√≠ te gustar√≠a que se la chupara!! ‚Äď me dec√≠a mientras se corr√≠a con mi polla bombe√°ndole el co√Īo a gran velocidad.

Un d√≠a comentamos el asunto m√°s en serio y acordamos intentarlo. En este tipo de historias lo dif√≠cil suele ser encontrar a la persona adecuada. Decidimos buscar al candidato. Adem√°s yo coment√© que mi fantas√≠a (somos muy morbosos) era que el elegido fuera un joven sobre la veintena ‚Äď mejor un poco t√≠mido ‚Äď y que pensara que ella no sab√≠a nada del asunto, que era una sorpresa que yo quer√≠a darle como respuesta a la que ella me dio hac√≠a tiempo con aquella amiga‚Ķ y a ella le encant√≥ la idea aunque me coment√≥ que por discreci√≥n prefer√≠a que no fuera en nuestra casa. Le dije que no se preocupara, que yo me encargar√≠a de todo y la mantendr√≠a informada.

Pusimos un anuncio con una foto de su cuerpo en tanga en esta página de contactos, y recibimos decenas de mails… pero unos por tarados mentales, otros por incultos y brutos, otros por salidos, no nos decidíamos por nadie… estábamos un poco decepcionados: buscábamos un chico menor de 25, agradable, delgado, limpio, discreto, educado, timidillo… y no había forma de encontrarlo.

Pensamos que, a pesar de lo que parezca, es más difícil encontrar a un chico que a una chica para un trío.

Soy muy escéptico en cuanto a las relaciones por chat, cre

o que hay mucha mentira, pero de vez en cuando chateaba buscando candidatos sin demasiada convicci√≥n‚Ķ Un domingo contact√© con un chaval de 23 a√Īos, que se llamaba Carlos. Al principio no mostr√© mucho inter√©s pero a medida que la conversaci√≥n flu√≠a me di cuenta que podr√≠a ser.

Deriv√© la conversaci√≥n al sexo y parec√≠a un poco t√≠mido e inexperto, lo que me parec√≠a genial para nuestros planes‚Ķ Cuando le propuse mi fantas√≠a, al principio desconfi√≥, pero cuando le explique la sorpresa de mi mujer y le envi√© algunas fotos de ella semidesnuda‚Ķ. termin√≥ por cre√©rselo y, seg√ļn me confes√≥ despu√©s, se hizo una tremenda paja con las fotos a la salud de Rosa.

Yo le recomendaba que no lo hiciera porque pod√≠a perder fuerzas‚Ķ Chateamos en varias ocasiones en las que aprovech√© para contarle los detalles de lo que quer√≠a hacer (le hice creer que ella no sab√≠a nada) hasta que me facilit√≥ un n√ļmero de m√≥vil. Cuando lo llam√© estaba muy nervioso, lo tranquilic√© y quedamos en vernos al d√≠a siguiente. Era un chico delgado, de aspecto viril, moreno, educado y agradable, y luc√≠a una coleta que estaba seguro a mi mujer le iba a gustar‚Ķ le dar√≠a morbo.

Le conté a Rosa lo ocurrido: tenía un candidato y le dije que el chaval, a los efectos de nuestro plan, era un primo mío lejano, estudiante universitario y buscaba piso de alquiler… El plan consistía en ir a cenar con él (compromiso familiar…) y luego ir a ver un piso amueblado que alquilaba un amigo (que me había dejado las llaves) por si le podía interesar… Una vez allí, yo me encargaría de todo.

A mi mujer le gustó y le excitó tanto lo que le relaté que terminamos follando como desesperados, ella se corría como una loca mientras yo le recordaba que muy pronto iba a verse con dos pollas para ella sola… que quería ver cómo se la chupaba… Ella jadeaba y se corría como una posesa.

Quedé con el chico para ir a cenar el sábado siguiente, los tres estábamos nerviosos, y él no estaba seguro de que mi mujer, llegado el momento, aceptara hacer un trío… pero yo le decía que confiara en mí, me dejara hacer y siguiera mis instrucciones.

Cuando por fin lleg√≥ el d√≠a, mi morbosa y excitada esposa se puso un conjunto de tanga y sujetador negro de encaje que dejaba a la imaginaci√≥n lo justo para “levantar el √°nimo” con unas medias de lycra negras con liga de encaje incorporada. Encima se coloc√≥ una blusa negra transparente sin botones, sino con presillas (se desabrochan con un leve tir√≥n), que hac√≠a visible el encaje del sujetador y dejaba a la vista parte de sus tetas y un prometedor canalillo. Y un traje de falda y chaqueta negros. Estaba elegantemente sensual y sexual‚Ķ ella no quer√≠a ser evidente.

Rosa estaba realmente impresionante. Antes de salir le coment√© un √ļltimo capricho:

- Si todo ocurre como hemos planeado, me gustaría que despidieras al chaval haciéndole una de tus mamadas cuando casi esté saliendo por la puerta.

- ¬°Eso est√° hecho, mi amor! ‚Äď me contest√≥ con cierta lujuria.

Recogimos al chico en el sitio convenido y antes de que entrara en el coche mi mujer me comentó discretamente que no estaba nada mal… que veía que yo conocía los gustos de ella… y mi polla dio un respingo.

Nos sentamos a la mesa del restaurante, Carlos junto a m√≠ y yo frente a Rosa, que estaba radiante. La cena fue amena, comimos, bebimos, hablamos‚Ķ Carlos se mostraba un poco t√≠mido, lo que excitaba a Rosa. Cuando ella se levant√≥ al aseo aprovech√© para preguntarle al chico qu√© le parec√≠a mi mujer. Me contest√≥ con un ¬°Uffff! ¬°Vaya canalillo! Tras los postres, caf√©s, licores‚Ķ ya est√°bamos entonadillos ‚Äď sobre todo mi mujer y yo ya que Carlos no hab√≠a bebido mucho por los nervios ‚Äď y propuse dirigirnos al piso y que Carlos decidiera si le pod√≠a interesar alquilarlo‚Ķ Debo decir que por la tarde hab√≠a llevado al piso todo lo que podr√≠amos necesitar: preservativos, champ√°n, etc.

Cuando sub√≠amos en el ascensor mi polla ya empezaba a sentir los efectos de la situaci√≥n‚Ķ Hice un comentario sobre el tremendo cuerpo de Rosa, ‚Äď ¬Ņverdad que est√° como un tren? ‚Äď le pregunt√© a Carlos, a lo que ella me interrump√≠a diciendo que estaba un poco bebido.

Llegamos, inspeccionamos el piso y Carlos comentó que le podría interesar… Cuando abrió la neve

ra se sorprendi√≥ de encontrar la botella de champ√°n y yo le dije que mi amigo no se molestar√≠a y que la abrir√≠amos para festejar su nueva residencia‚Ķ Nos sentamos los tres en un sof√° ‚Äď mi mujer se coloc√≥ disimuladamente en el centro de los dos, a mi izquierda- y abrimos la botella‚Ķ Le pregunt√© a Rosa si le apetec√≠a un canutillo‚Ķ me asinti√≥ mientras se despojaba de la chaqueta y comentaba el calor que hac√≠a all√≠‚Ķ Carlos se qued√≥ embobado durante unos segundos mirando c√≥mo se transparentaba el sujetador de Rosa y apreciando mejor su incitante canalillo.

Encend√≠ el cigarro y le coment√© a Rosa que cuando se fue al aseo en el restaurante, Carlos me hab√≠a dicho que le encantaba su canalillo‚Ķ Ella solt√≥ un suave ¬ŅSiiiii? Y el se puso rojo como un tomate‚Ķ Con el pretexto de fumar m√°s a gusto baj√© las luces y encend√≠ una vela‚Ķ el ambiente se caldeaba por momentos‚Ķ Mi mujer se hab√≠a revelado como una gran actriz: se mostraba lo suficientemente “alegre” para hacerle albergar esperanzas a Carlos pero sin ser descarada‚Ķ Hablamos de sus estudios, no ten√≠a novia.

Yo le comenté que yo me sentía muy afortunado de tener a Rosa, ella era muy atractiva, muy inteligente, muy ardiente y muy liberal… mientras decía esto acariciaba distraídamente una pierna de Rosa a la altura del muslo, encima de su media… y cuando subía demasiado, ella también distraídamente se bajaba la falda… ¡De verdad era una gran actriz!

Tras un buen rato, yo fui llevando la conversaci√≥n hacia el sexo‚Ķ Hablamos de los celos, de la pareja‚Ķ Yo aprovech√© para comentar que Rosa y yo lo compart√≠amos absolutamente todo‚Ķ me gir√© hacia mi mujer y le pregunt√©: ¬ŅPuedo contarle lo de √Āngeles? (la amiga del primer tr√≠o) y ella me contest√≥ que no hab√≠a problema‚Ķ

Carlos se había separado un poco de ella y se había colocado de lado en el sofá, mirándola directamente… alucinando con su escote. Los tres ya estábamos más entonadillos por el champán y el canutillo, y la sensualidad flotaba en el ambiente. Yo le conté como si fuera nuevo cómo mi mujer había traído una amiga a casa, me habían hecho una felación juntas, las había penetrado a las dos, se habían besado y acariciado entre ellas y cómo habíamos descubierto que a Rosa le gustaban un par de buenas tetas.

Ella coment√≥ que unas buenas tetas le gustan a cualquiera y aunque ella no se consideraba bisexual ‚Äď aunque respeta cada opci√≥n sexual ‚Äď le gustaba acariciar unos pechos bonitos y chupar sus pezones‚Ķ

Yo aprovech√© la ocasi√≥n y coment√©: ¬°¬°Como los tuyos!! La cosa se caldeaba y deb√≠a pasar a la acci√≥n. Le coment√© a Rosa : ¬ŅPero te has fijado c√≥mo te mira el escote? ¬°Est√° embobado despu√©s de lo que has dicho!‚Ķ ¬°Seguro que te est√° imaginando chupando unas buenas tetas‚Ķ! Carlos, con su timidez que tanto morbo me daba, no atin√≥ a decir palabra, otra vez rojo como un tomate‚Ķ Rosa lo mir√≥, me mir√≥ y dijo: ¬°Bah, ya ser√° menos!. Yo insist√≠ diciendo que ten√≠a unos pechos perfectos (es verdad) y que Carlos hab√≠a estado toda la noche intentando ver un cent√≠metro m√°s‚Ķ.

Los tres estábamos en ese grado justo del alcohol que controlas perfectamente lo que haces pero te sientes más desinhibido, más atrevido…

Y por fin sentenci√©: ‚Äď ¬ŅPor qu√© no le dejas ver un poco m√°s‚Ķ?Rosa: ¬ŅQu√© dices? ¬ŅEst√°s loco?

Deber√≠an darte un √ďscar por esto, pens√© para m√≠‚Ķ

- Pi√©nsalo, el chico est√° s√≥lo, en una ciudad desconocida, sin novia‚Ķ S√≥lo digo que me dejes desabrocharte alg√ļn bot√≥n de la blusa‚Ķ Pobre chico‚Ķ ¬ŅQu√© m√°s te da? ‚Äď Adem√°s, insist√≠, en la playa ense√Īas m√°s, est√°s en sujetador y tanga, a veces sin sujetador‚Ķ y alguna vez sin tanga‚Ķ

Carlos asistía impávido a nuestra conversación… se le notaba nervioso y tenso, y seguía sentado de lado, de cara a Rosa. Se imaginaba lo que podía pasar… se daba cuenta de que podía pasar.

Rosa, seria, volvi√≥ a decirme: ¬ŅSabes lo que est√°s haciendo?Hasta yo empec√© a dudar de si ella estaba actuando o no‚Ķ me pon√≠a las trabas justas para que nuestro plan no fuera evidente pero iba acortando terreno y todo aquello nos estaba excitando a los tres por encima de los soportable.

Le contesté: ¡S

i sólo es abrirte el escote un poquito, para que el chico se deleite un poco! Y mientras lo decía alargué la mano derecha y de un suave tirón le solté la primera presilla… apareciendo toda la parte de sus pechos que sobresalían del sujetador y el fatídico canalillo donde se unían las dos copas.

Ella se hizo la sorprendida magistralmente y antes de que reaccionara, le dije: ‚Äď ¬ŅVes?. No pasa nada, y cogiendo una copa brind√© por en√©sima vez, ¬°√Čsta por los pechos de mi mujer! Exclam√©. Bebimos y sonre√≠mos‚Ķ Carlos estaba embobado, alucinando. Rosa lo miraba de reojo, como calibrando su presa‚Ķ

- ¡Otro!, ¡otro!.. insistí…

Ella con media sonrisa me dijo: ¬ŅEst√°s seguro de que sabes lo que haces?

Hasta Spielberg nos hubiera contratado en aquella escenita…

Carlos estaba rojo y tenso por la situaci√≥n que √©l cre√≠a que estaba ocurriendo en realidad‚Ķ Mi mujer estaba a punto de dejarse hacer‚Ķ. ¬°Lo vamos a conseguir! ‚Äď pensaba el chico‚Ķ Si le hubiese dado un susto en aquel momento, le hubiese dado un infarto.

Decidí dar un paso más y tensar un poco la situación… Alargué otra vez la mano y solté la siguiente presilla, mientras le preguntaba a mi mujer:

- ¬ŅQuieres pas√°rtelo bien‚Ķ? ¬ŅQuieres divertirte mucho‚Ķ?La totalidad de los pechos de mi mujer quedaron a la vista envueltos en un sugerente sujetador de encaje negro‚Ķ el espect√°culo era muy muy er√≥tico y la situaci√≥n muuuuy morbosa‚Ķ Los latidos del coraz√≥n de Carlos se pod√≠an sentir a metros de distancia‚Ķ

Rosa, con voz insinuante, me pregunt√≥: ¬ŅQu√© pretendes‚Ķ?

Miré a Carlos y dije: el chico está solo, sin novia… La miré a ella y le dije -y sólo te he preguntado si quieres pasártelo bien… Muy bien… ¡Doblemente bien! -, subrayé.

Rosa se sonrió y yo me acerqué a su cara y le di un leve beso de tornillo.

Carlos nos miraba como sabiendo que la fiesta empezaba pero sin saber muy bien qué hacer…

¬ŅLe dejas que te suelte una? Le pregunt√© a Rosa refiri√©ndome a Carlos.

Ella exclam√≥: Si √©l quiere‚Ķ, ‚Äď espero que sepas lo que haces ‚Äď , me dijo dando a entender que su muy bien interpretada resistencia se hab√≠a acabado‚Ķ

- ¬ŅA qu√© esperas? Le dije al chico que, tembloroso cogi√≥ la tercera presilla con las dos manos y la solt√≥ lentamente‚Ķ Se abri√≥ la blusa hasta el ombligo y Carlos qued√≥ extasiado ante la perspectiva que disfrutaba de las tetas de mi mujer‚Ķ Mi polla ya estaba a mil, viendo c√≥mo aquel chico empezaba a desnudar a mi mujer bajo mis instrucciones. La situaci√≥n no pod√≠a ser m√°s morbosa. El bulto que mostraba el pantal√≥n de Carlos daba fe de su tremenda calentura pero su fuerte timidez le imped√≠a tirarse sobre Rosa como un oso y eso me excitaba mucho m√°s.

Aproveché para volver a besar a mi mujer, esta vez con más pasión, recreándonos en el beso delante del chico, mientras con la mano derecha comencé a acariciarle levemente la teta derecha…

- D√©jame soltarte el resto, le dije mientras terminaba de soltar las dos √ļltimas presillas‚Ķ Unas vez sueltas me separ√© un poco de ella y le abr√≠ la blusa, mostr√°ndole a Carlos una vista imponente de las tetas de mi mujer bajo el sujetador‚Ķ Deslic√© una la mano derecha suavemente y empec√© a acariciarle los pechos sobre el sujetador delante de Carlos‚Ķ El miraba mi mano extasiado y empalmado como un burro‚Ķ

- ¬°Son preciosas! ¬ŅVerdad?, le pregunt√©.

- Sí, contestó embobado…

Rosa cerr√≥ los ojos y ech√≥ la cabeza ligeramente para atr√°s, como se√Īal para el chico de que se dejaba hacer‚Ķ

- ¬ŅTe gustan?, le volv√≠ a preguntar mientras segu√≠a acarici√°ndolas, ahora metiendo de vez en cuando los dedos dentro de la copa y atrapando el pez√≥n izquierdo‚Ķ

- ¡¡ Mucho!!, sólo atinó a decir…

- ¬ŅTe gustar√≠a tocarlas?, le volv√≠ a preguntar ya borracho de morbo y excitaci√≥n.

Mi mujer le puso la mano izquierda sobre el muslo de Carlos (luego me confesó que le apetecía cogerle la polla, pero no quería precipitar las cosas)… Y en vista de que no tomaba iniciativa alguna, hice una pausa en la sobada que le estaba dando a las tetas de mi mujer, le cogí la mano izquierda al chico (muy fría) y se la puse sobre el pecho izquierdo de Rosa… Mi mano volvió a la teta derecha y la de Carlos empezó a cobrar vida y comenzó a moverse…acaricia

ndo tímidamente la teta de mi mujer por encima del sujetador…

Rosa empezó a suspirar mientras tenía una mano en cada teta. Suavemente le baje el tirante derecho del sujetador y le saqué el pecho fuera.

Le amasé lentamente la teta mientras el pezón duro rebrincaba entre mis dedos… y mientras, Carlos no perdía detalle a la vez que la sobada que le estaba metiendo a mi mujer era cada vez menos tímida…

- ¬ŅEst√°s bien?, pregunt√© a Rosa.

- Muy bien, me contestó.

Y nos estampamos un beso de tornillo muy especial. Lo hab√≠amos conseguido. Est√°bamos disfrutando la fantas√≠a que hab√≠amos dise√Īado juntos. Era un beso de complicidad.

Carlos seguía embobado manoseando la teta izquierda de mi mujer. Como volvía a atascarse, suavemente le aparté la mano y bajé el tirante izquierdo del sujetador, dejando la teta libre para su disfrute… Lo que Carlos aprovechó para acariciarla a gusto y pellizcarle el pezón.

Rosa estaba muy excitada. Mir√≥ a Carlos y le pregunt√≥ si le gustaban sus pechos‚Ķ Al t√≠mido “s√≠” de Carlos, Rosa respondi√≥ pas√°ndole la mano izquierda por la nuca atray√©ndolo hacia ella, d√°ndole un tremendo beso de tornillo, haciendo un morboso trabajito con su lengua.

Nos pidió que le quitáramos la blusa y yo le dije a Carlos que le cedía el placer de desabrocharle el sujetador… el chico dio un soplido y se puso manos a la obra en la espalda de mi mujer… liberándole los pechos totalmente para nuestro disfrute.

La besábamos alternativamente, ella estaba en la gloria… bajé mi boca a chuparle el pezón derecho y como Carlos seguía manoseando teta le sugerí que se uniera a mi causa.. . Rosa después me confesaría que fue una de las cosas que más morbo le dio: vernos a los dos, uno en cada teta, chupando, lamiendo, mordiendo.

Rosa coment√≥ que se encontraba inc√≥moda y que le ayud√°ramos a quitarse la falda‚Ķ se puso en pi√© de espaldas y nosotros sentados en el sof√° se la desabrochamos y se la bajamos, quedando ante nosotros su impresionante culo enfundado en un min√ļsculo tanga y enmarcado por las ligas de las medias‚Ķ Yo empec√© a sobarle las nalgas mientras invitaba a Carlos a hacerlo‚Ķ Esta vez se cort√≥ menos y le peg√≥ impresionante sobada al culo de mi mujer, las nalgas, la raja, la cara interna de los muslos‚Ķ

Rosa se volvió a sentar, caliente, ahora le devoraba la boca a Carlos metiéndole la lengua muy adentro o chupándole los labios, mientras yo le chupaba la teta derecha y le pasaba un dedo por el chochete, encima del tanga, que estaba totalmente empapado…

Tras un rato así, propuse irnos al dormitorio. Llegué primero, detrás de mi Rosa, bamboleando sus prietas nalgas ante los ojos de Carlos que la seguía.

Cuando estuvimos en el dormitorio me desnudé rápidamente quedándome en bóxer (prefería que ella nos los quitara) y la abracé en medio de la habitación. Nos besamos con pasión mientras le acariciaba los pechos…

Miramos y nos sonreímos al ver cómo Carlos se encontraba en una esquina peleándose con su ropa… Cuando por fin terminó de desnudarse, también se quedó en bóxer, le pedimos que se acercara. Se pegó a Rosa por detrás mientras yo la besaba, pasó sus manos por debajo de los brazos de ella y le agarró los dos pechos… mientras mi mujer jadeaba…

- ¬°Siempre quise hacer un “s√°ndwich”! ‚Äď exclam√≥ mientras sent√≠a por primera vez la dura polla del chico pegada a su culo mientras yo le restregaba la m√≠a por el co√Īo.

Estuvimos restregándole las pollas por su cuerpo un rato, de pie. La imagen era muy caliente. Ella en tanga, medias y zapatos de tacón, con dos hombres en calzoncillos con tremendos bultos, besándola, acariciándola, sobándola…

Le pregunté a Rosa si quería sentarse en la cama. Se sonrió al entender mi mensaje… se sentó en el borde de la cama y nos atrajo hacia ella, nosotros de pie. Puso una mano sobre cada paquete y empezó a sobarnos…

- El chico tiene una buena polla… me dijo, a lo que yo sonreí… Y empezó a bajarme los bóxer, me agarró la polla con la mano izquierda y comenzó una lenta pero morbosa paja mientras seguía sobando el paquete de Carlos…

Luego, lentamente, se los bajó a él y le agarró la polla con la mano derecha.

Rosa esta

ba empapada… Se metió mi polla en la boca y empezó a mamármela con devoción… como demostrándole al chico lo que le esperaba. Carlos tenía los ojos cerrados y miraba hacia el techo, intentando disfrutar de cada segundo de la situación.

Rosa no esper√≥ m√°s. ¬ŅQuer√≠as verme? Me pregunt√≥ mir√°ndome fijamente con cara de golfa mientras se acercaba la polla de Carlos a su boca.

Primero se la lamió lentamente, le pasó la lengua por cada centímetro de polla, para luego engullirla y comenzar una mamada que hizo que el chico diera un salto. Ella le impidió separarse agarrándole las nalgas con su mano de derecha mientras con la izquierda seguía pajeandome a mi…

Lentamente fue alternando las dos pollas en su boca mientras las meneaba y sus tetas bamboleaban al mismo compás. Miraba y disfrutaba de la imagen, estaba muuuy excitado. Ella estaba disfrutando como una loca, caliente, salida, con muchas ganas de ser comida y follada…

Carlos estaba en el séptimo cielo, de vez en cuando miraba cómo Rosa le comía la polla y volvía a cerrar los ojos, a veces daba un respingo y supuse que mi mujer intentaba acariciarle el ano con un dedo… Yo estaba loco de excitación, había conseguido exactamente lo que había planeado. Mi mujer se la estaba mamando a un tío que pronto se la iba a follar en mi presencia y con mi ayuda…

Ella par√≥ y dijo: ‚Äď ¬°Quiero m√°s!

Carlos se acostó boca arriba y Rosa se inclinó para terminar de quitarle el bóxer dándome la espalda y mirándome maliciosamente. Su culo quedó en pompa frente a mi polla mientras ella se dedicó a masajearle de nuevo la polla a Carlos y a ponerle las tetas sobre su cara… el no desaprovechó la ocasión chupándole y mordiéndole los pezones mientras le amasaba las tetas.

Rosa se hinc√≥ de rodillas en la cama sobre Carlos, se meti√≥ su polla en la boca y comenz√≥ una nueva mamada mientras le masajeaba los huevos. El chico se retorc√≠a de placer, e intentaba acariciar los colgantes pechos de ella, al ritmo de la mamada‚Ķ Yo, ante aquel espect√°culo, le apart√© la tira trasera del tanga y le puse la gorda polla, a punto de estallar, en la entrada del co√Īo, y de un golpe se la met√≠ hasta el fondo‚Ķ Ella dio un grito de placer, sacando la polla de Carlos de su boca. Una vez recobrada la respiraci√≥n volvi√≥ a su mamada mientras yo le bombeaba el chochete con fuerza y la agarraba por las caderas.

La excitaci√≥n del momento era incre√≠ble. Rosa jadeaba de placer y de excitaci√≥n. Ten√≠a una polla grande y gorda perfor√°ndole el co√Īo mientras dos manos la agarraban por las caderas para aumentar la velocidad, y otra polla grande y gorda que le llenaba la boca mientras otras dos manos le sobaban los pechos y le pellizcaban los pezones‚Ķ

El co√Īo de Rosa rezumaba l√≠quidos como una fuente, prueba de los orgasmos encadenados que estaba disfrutando‚Ķ

Tras un rato en aquella lujuriosa situaci√≥n no quise precipitar mi eyaculaci√≥n y prefer√≠ seguir disfrutando del morbo. Le saqu√© la polla del co√Īo y rodee la cama a la vez que Carlos se daba la vuelta y se pon√≠a de rodillas sobre la cama y Rosa se acostaba boca arriba‚Ķ

- ¬°Qu√≠tale el tanga! Le suger√≠ a Carlos que, inmediatamente introdujo los dedos √≠ndice en las tiras laterales de las braguitas. Mi mujer levant√≥ el culo para facilitar la operaci√≥n. Lentamente, termin√≥ de quitarle las bragas y su co√Īito de labios depilados qued√≥ expuesto frente a la cara asombrada y excitada de Carlos. Rosa qued√≥ acostada boca arriba perpendicular a la cama con las piernas por fuera, Carlos de rodillas en el suelo entre sus piernas con el tanga en la mano, y yo en el otra lado de la cama, de rodillas con la polla cerca de la cabeza de mi mujer‚Ķ

- ¬ŅQuieres com√©rselo‚Ķ? volv√≠ a sugerir.

Carlos ya mostraba menos timidez y se lanz√≥ a lamer el precioso co√Īo que ten√≠a ante sus ojos. Rosa solt√≥ un gemido y atrap√≥ mi polla con su mano izquierda, comenz√≥ un dulce meneo mientras intentaba acerc√°rsela a la boca‚Ķ la atrap√≥ y inici√≥ nuevamente una mamada con cara de viciosa, repartiendo su lengua entre mis huevos y mi polla, trag√°ndosela toda‚Ķ Yo miraba alucinado y s√ļper excitado c√≥mo Carlos le estaba comiendo el co√Īo a mi mujer, que abr√≠a las piernas al m√°ximo para que el chico pudiera hacer mejor su trabajo. El no paraba de lamerle el cl√≠toris y chuparle los labios mie

ntras estiraba los brazos para amasarle las hinchadas tetas de duros pezones.

Baj√≥ un brazo y empez√≥ a masturbarla a la vez que se lo com√≠a‚Ķ le meti√≥ un dedo en el caliente y dilatado co√Īo, donde momentos antes hab√≠a estado mi polla‚Ķ Rosa se retorc√≠a, corri√©ndose como una loca, e intentaba jadear con la boca llena de mi rabo, grande, duro y caliente‚Ķ Ya no pod√≠a m√°s, la excitaci√≥n era brutal y sent√≠a c√≥mo mi polla no tardar√≠a mucho en estallar‚Ķ

Le saqu√© la polla de la boca y me puse a besarla mientras Carlos continuaba d√°ndole lengua al chochete de mi mujer‚Ķ Me excitaba much√≠simo mirarlo. Observar c√≥mo le amasaba las nalgas, le met√≠a dos dedos en el chorreante co√Īo, lamiendo y chupando sin pausa‚Ķ

- ¬°F√≥llatela!, ‚Äď exclam√© con cierto autoritarismo, que son√≥ muy morboso ‚Äď Los condones est√°n en el caj√≥n de la mesa de noche.

Creo que Carlos estaba esperando mi orden. De inmediato separ√≥ su cara del co√Īo de Rosa, abri√≥ el caj√≥n que ten√≠a al lado y se coloc√≥ un preservativo. Yo no quer√≠a perderme el momento de la “metida” (morboso que es uno) y me dediqu√© a magrearle los pechos a mi mujer y pellizcarle los pezones mientras el chico ya apoyaba la cabeza de su hinchada polla en el co√Īo de ella‚Ķ

Lentamente fue metiéndosela toda mientras ella jadeaba y se retorcía de placer. Comenzó un suave mete-saca, ella acostada boca arriba y el de rodillas entre sus piernas… Podía ver perfectamente cómo le entraba y salía la polla de Carlos, que miraba extasiado cómo se bamboleaban sus pechos al ritmo de la follada… y toda aquella excitación ya se me hacía insoportable, tenía que explotar…

Acerqué mi cabeza a la de Rosa y la besé suavemente…

- ¬°¬°Te est√° follando!! ‚Äď le susurr√© al o√≠do. ¬Ņte gusta‚Ķ

- ¬°Mucho! ‚Äď contest√≥ ella en un suspiro.

- ¬°Te quiero! ‚Äď le volv√≠ a susurrar. Yo tambi√©n te quiero, mi amor, much√≠simo‚Ķ me contest√≥ ella. Dame tu polla, d√©jame seguir chup√°ndotela‚Ķ atin√≥ a decir entre jadeos‚Ķ

Como ya no pod√≠a m√°s decid√≠ disfrutar del placer de mirar‚Ķ Me sent√© sobre una c√≥moda que hab√≠a junto a la cama y le dije a Carlos que continuara foll√°ndosela, que se la ced√≠a un ratito para √©l s√≥lo‚Ķ. El se coloc√≥ encima de ella y empez√≥ besarla en la boca mientras continuaba bombeando el co√Īo ‚Ķ Rosa rodeaba al chico con sus piernas y se estaban dando un morreo de antolog√≠a, sus lenguas no paraban‚Ķ

Rosa con una mano solt√≥ el el√°stico de la coleta de Carlos por lo que su melena cay√≥ sobre la cara de mi mujer, mezcl√°ndose con el pelo de ella. Realmente parec√≠a que el chico no sab√≠a d√≥nde poner sus manos ante tanta cosa buena‚Ķ La agarraba por las nalgas para que sus embestidas fueran m√°s fuertes‚Ķ le amasaba las tetas intentando morderle los pezones‚Ķ Yo rodee la cama y me coloqu√© detr√°s de ellos unos instantes, para no perderme la morbosa imagen de ver c√≥mo sus cojones golpeaban el culo de Rosa mientras su polla, dura y tiesa entraba y sal√≠a de su chorreante co√Īo, que parec√≠a una ba√Īera‚Ķ

- ¡Ponte por detrás! Le ordenó ella al muchacho mientras se levantaba y se ponía a cuatro patas sobre la cama esperando que volviera a metérsela… no sin antes darle un par de lametones a su polla ahora barnizada por los jugos vaginales de sus orgasmos…

Ella le puso el culo en pompa pegando su cara a la cama y aplastando sus tetas contra las sábanas… y Carlos se la volvió a meter y la agarró por las caderas para intensificar el ritmo de su follada… Notaba que el chico tampoco aguantaría mucho más. Yo ya estaba a punto, el morbo de la situación, la tensión de los primeros momentos, la excitación por todo lo que había pasado me tenían totalmente salido, la polla me dolía de tanta tensión y me dediqué a masturbarme lentamente mientras disfrutaba de la escena… pero no aguantaría mucho más…

Rosa se contorsionaba de placer. Me mir√≥ y estir√≥ una mano hacia m√≠, pidi√©ndome que me acercara‚Ķ Me acerqu√© a ella con la polla como un poste de hierro al rojo vivo y se la met√≠ en la boca‚Ķ a lo que ella respondi√≥ chupando con fruici√≥n , como si fuera la √ļltima mamada de su vida‚Ķ

Mientras me la chupaba podía ob

servar claramente c√≥mo la polla de Carlos aparec√≠a y desaparec√≠a entre los cachetes del culo de mi mujer‚Ķ Se notaba que estaba al l√≠mite y le agarr√≥ las bamboleantes tetas con fuerza sintiendo c√≥mo el placer se acercaba‚Ķ. increment√≥ el ritmo de la follada mientras segu√≠a amasando las tetas de mi mujer y ella continuaba mamandomela como una posesa‚Ķ De pronto Carlos se puso tenso y su polla comenz√≥ a vomitar leche abundante y caliente que, a pesar del preservativo, mi mujer pod√≠a sentir perfectamente en su co√Īo por los jadeos y los gritos que soltaba. El chico le solt√≥ las tetas y la agarr√≥ por las caderas para incrementar el ritmo en sus √ļltimos estertores‚Ķ

La vista de las bamboleantes tetas de mi mujer, la experiencia de ver c√≥mo el muchacho le llenaba el co√Īo de leche y lo que hab√≠a pasado durante toda la noche hicieron que no pudiera ni quisiera aguantar m√°s‚Ķ y explot√© brutalmente en la boca de Rosa, llen√°ndosela por completo de goterones de leche que no paraban de salir de mi polla. Ella gem√≠a y se retorc√≠a recibiendo toda mi corrida, intentando tragarse hasta la √ļltima gota de mi leche, mientras el chico segu√≠a bombeando ya a menor ritmo‚Ķ Cuando termin√© de correrme ella segu√≠a chupando como una loca, aunque hab√≠a tragado mucho ten√≠a la boca llena de semen pero no lo escup√≠a ni dejaba que se le escapase por las comisuras de los labios. Carlos le sac√≥ la polla lentamente‚Ķ y ella me hizo un maravilloso “lavado de cabeza” limpi√°ndome hasta la √ļltima gota que quedaba‚Ķ.

Estaba preciosa, espatarrada en la cama con alguna gota de leche cerca de la boca y el co√Īo chorreando como una esponja‚Ķ

Descansamos un rato, nos fumamos unos cigarros y comentamos lo bien que lo hab√≠amos pasado los tres‚Ķ est√°bamos empapados en sudor, nuestros cuerpos brillaban con la poca luz que hab√≠a y Rosa parec√≠a una diosa del placer, desnuda, follada, relajada y satisfecha‚Ķ La bes√© en la boca que todav√≠a ten√≠a alg√ļn resto de mi corrida y me dijo:

- ¡Te quiero!, nunca olvidaré esto… te quiero muchísimo, gracias por el regalo…

Acto seguido se levant√≥ y se fue al ba√Īo para asearse‚Ķ mientras, yo aprovech√© para preguntar a Carlos que le hab√≠a parecido la experiencia.

- ¬°Alucinante! ‚Äď me contest√≥ ‚Äď es una aut√©ntica tigresa en la cama‚Ķ todo ha sido mucho mejor de lo que me hubiese podido imaginar‚Ķ

Ella volvi√≥ del ba√Īo y nos coment√≥ que estaba amaneciendo‚Ķ se hab√≠a puesto el tanga y la blusa transparente sin sujetador, por lo que estaba m√°s morbosa que si estuviera desnuda‚Ķ Se acost√≥ en la cama entre nosotros y comentamos lo maravillosamente bien que lo hab√≠amos pasado‚Ķ

Habíamos perdido la noción del tiempo y ya era casi de día… Yo me coloqué el bóxer y Carlos terminó de vestirse…

Mientras √©l se vest√≠a Rosa le pregunt√≥ si le hab√≠a gustado‚Ķ El, a pesar de lo que hab√≠a pasado, se volvi√≥ a mostrar t√≠mido y solt√≥ un “uffff” muy expresivo‚Ķ

- Sobre todo tus pechos…

- ¬°Habr√°s visto otras tetas! ‚Äď exclam√≥ mi mujer, acarici√°ndoselas.

- Ninguna como esas ‚Äď contest√≥ √©l‚Ķ

El ya se hab√≠a terminado de vestir, Rosa con la blusa transparente entreabierta sin nada debajo y el min√ļsculo tanga, y yo en b√≥xer, nos dirigimos al vest√≠bulo para despedir al chico‚Ķ Nos dio las gracias por todo y nos dijo que hab√≠a sido la mejor experiencia sexual de su vida‚Ķ, me estrech√≥ la mano y fue a darle un beso a Rosa en la mejilla (volv√≠a la timidez) a lo que ella aprovech√≥ para darle un tremendo morreo meti√©ndole la lengua hasta la campanilla‚Ķ

Rosa me miró con sonrisa de viciosa complicidad y comenzó a acariciarle el paquete a Carlos junto a la puerta de entrada al piso…

¬°Se ha acordado! ‚Äď pens√© sonriendo. Ella, tras masajearle el paquete a conciencia mientras lo morreaba con vicio, fue baj√°ndose hasta quedar de rodillas frente a la bragueta del chico, lentamente la abri√≥ y le baj√≥ los pantalones, acarici√°ndole el bulto por encima de los b√≥xer acerc√≥ su cara y le mordi√≥ suavemente el paquete sobre la tela. Luego, con la mano derecha le sac√≥ la polla, que ya estaba morcillona otra vez y ten√≠a gotas de l√≠quido seminal en la punta.

Ella solt√≥ un “¬°Hummmmm!” muy expresivo y con la lengua lami√≥ las gotitas qu

e se escapaban por la polla de Carlos… y acto seguido se dedicó a pasarle la lengua por toda la tranca hasta que la hizo desaparecer en su garganta, dedicándole una mamada a buen ritmo mientras se la pajeaba con la mano izquierda. Con la mano derecha se abrió la blusa mostrándonos sus magníficos pechos una vez más y estrujándoselos ella misma, pellizcándose los pezones, continuaba mamando con cara de vicio indescriptible…

Mi polla volvía a reaccionar pero no quería intervenir, prefería disfrutar observando la pasión y el morbo de la situación, ya que pronto la tendría para mí solo y la iba a follar como un toro…

Ella seguía chupando la otra vez enhiesta polla de Carlos con glotonería, mirándolo directamente a los ojos, lo que daba más morbo al asunto, y acariciándose toda…

- ¬°¬° C√≥rrete en mi cara y en mis tetas !! ‚Äď casi le grit√≥ en tono de orden‚Ķ

Carlos dio un respingo como reacción a aquel comentario que le excitó sobremanera e impidió que controlase por más tiempo…

Y as√≠ como estaba, de rodillas, con el tanga, las medias y la blusa totalmente abierta amas√°ndose y pellizc√°ndose sus pechos de p√°ginas centrales de Playboy‚Ķ Rosa empez√≥ a recibir la abundante descarga del chico que le iba llenando la cara de leche: ojos, mejillas, labios‚Ķ alguno cay√≥ dentro de su boca y ella se relami√≥ sabore√°ndola. El chico segu√≠a lanzando los √ļltimos chorros de semen que fueron a caer sobre las tetas de Rosa, como ella deseaba‚Ķ y se dedic√≥ a extenderse la corrida del chaval por la cara y sobre todo por los pechos con la mano derecha, mientras con la izquierda segu√≠a mene√°ndole la polla‚Ķ

Una vez hubo terminado, Rosa se puso en pie con la cara y los pechos llenos de la leche de Carlos. Me miró sonriente y exclamó:

- ¬ŅSatisfecho el se√Īor‚Ķ

- ¬°Much√≠simo! ‚Äď le contest√©‚Ķ

- ¬ŅY el otro se√Īor? ¬ŅTambi√©n est√° satisfecho‚Ķ? ‚Äď dijo volviendo la mirada al chico.

- ¬°Tambi√©n, tambi√©n! ‚Äď respondi√≥ Carlos haciendo hincapi√© por si quedaban dudas mientras se arreglaba la ropa.

Entonces Rosa le dio un beso en la boca con su cara todav√≠a impregnada de semen, y se despidi√≥ de √©l abriendo la puerta: Lo hemos pasado muy bien, gracias por todo cari√Īo‚Ķ

Carlos y yo nos estrechamos la mano y quedamos en chatear sobre lo sucedido…

Una vez el chico se hubo ido yo me empe√Ī√© en terminar la fiesta nosotros dos en la cama con un polvo de antolog√≠a‚Ķ pero ella me dijo que estaba cansada y que esperara‚Ķ Nos vestimos y nos fuimos para nuestra casa‚Ķ Una vez all√≠ nos duchamos y, totalmente desnudos, me la mene√≥ y me la chup√≥ hasta que volvi√≥ a estar como el palo de la vela mayor, me acost√≥ boca arriba y, lentamente, se sent√≥ encima de mi polla meti√©ndosela en lo m√°s profundo de sus entra√Īas‚Ķ

Recordando lo que hab√≠a sucedido hac√≠a unas horas echamos un polvo digno de incluirse en el “Gran Libro de los Polvos”‚Ķ qued√°ndonos rendidos, abrazados y pl√°cidamente dormidos durante horas‚Ķ.

Aprovecho para insistir en que lo relatado, excepto los nombres, es absolutamente cierto.

Hasta pronto, espero que les haya gustado y sobre todo espero que este relato anime a otras parejas a ser cómplices y compartirlo todo, absolutamente todo…

Autor: parejalib

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